Organización y reciclaje

30 enero 2016
Es increíble la cantidad de cosas que se juntan en una casa. Y si te gustan las manualidades comienzas a amontonar materiales que, como en mi caso nunca termino de organizar. Y si a esto le añades la falta de espacio, de tiempo y un incipiente síndrome de Diógenes la cosa se complica. Sí, suelo juntar cosas que creo que algún día le podré dar utilidad: latas, frascos, cápsulas nespresso, corchos, cajas, etc., etc., etc...

Por eso uno de mis propósitos para este año es el de organizar mi "Craft Room", mi espacio para mis cosas. El problema es que no tengo una habitación para ello y estoy destinada a una especie de pasillo ancho que da el paso a la terraza. Lo bueno de ese lugar es que veo mis plantas y el cielo. Lo malo es que, al ser un lugar de paso, se van amontonando muchas cosas: la correa y el cepillo de la perra, la ropa para planchar o lavar, juguetes, etc.... Pero no puedo quejarme, al menos tengo un lugar, o más o menos.
Y aunque trato de clasificar mis materiales en caja y latas son todas distintas y se ve desordenado. Me gusta la uniformidad y no estaba conforme en cómo estaba.
Hasta que ... entre las cosas que he estado guardando tengo unas 15 cajas de cartón de una promoción de cerveza. Al principio las tiré, pero mi marido insistió en guardarlas para hacer una lámpara (¿?). Y como ahí estaban ocupando sitio hace unos dos meses, les eché mano yo. Cuando pensé utilizar las cajas me dio bastante pereza porque tendría que forrarlas y eso lleva tiempo. Tendría que poner un acrílico o acetato en la ventanita que tiene la caja para que se viera lo que hay dentro (como las antiguas cajas de galletas que tenían las tiendas). Y además el sistema de cierre con una doble tapa es bastante lioso para estar abriendo y cerrando. Pero ayer tuve una "iluminación": en lugar de usarla en vertical la coloco acostada, por la ventana saco y guardo mis cosas y el asa se convierte en tirador, y lo mejor de todo es que no tengo que forrarlas: les doy del revés, las desmonto y pongo el interior blanco afuera. No es genial?
Aquí te muestro cómo las he hecho:


Primero abre la caja y despega las partes de unión. Hazlo con cuidado para no romper el cartón. Dobla todos los pliegues hacia su contrario. Quita el asa y ponla por el revés. Vuelve a montar la caja y pega nuevamente los puntos de unión con silicona. Ahora pega un trocito de puntilla de algodón y de cinta picolina en el borde inferior de la caja, sólo en el frente. Sirve para decorar y para tapar la ranura del sistema de cierre de la caja. Ahora con una etiqueta kraft haz un cartelito para identificar el contenido de la caja: utiliza otra para marcar su forma por el extremo recto, corta y perfora el orificio. Con papel de pizarra adhesiva corta un rectángulo unos 0,5 cm. más pequeño por cada lado de la etiqueta y redondea sus puntas. Pégalo sobre la etiqueta y coloca la "placa" en la caja utilizando dos encuadernadores. Para que los cartelitos quedaran en la misma posición y no tener que estar midiendo todas las cajas marqué en un papel donde debía hacer los orificios y me sirvió de plantilla para todas.


Y ya está lista. Me encantan este tipo de proyectos que comienzas y acabas pronto!!!
 

 Organizando las cosas de una casa puedes gastarte un verdadero dineral en cajas, cestas y canastos. Estos son los contenedores más económicos que podrás conseguir.
Espero que te haya gustado, y ya sabes: RECICLA!

Hasta la próxima!!!

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